Aceites de oliva virgen extra hay muchos. Y esa consideración es la máxima establecida por el Consejo Oleícola internacional para el aceite de oliva. El AOVE está en la cima del reglamento que regula la diferencia entre aceites de oliva, que abarca diversas categorías para describir los aceites obtenidos a partir de la aceituna. Esta categorización va de los aceites de menor calidad y con más defectos hasta el aceite de oliva virgen extra que, sus conocidas siglas AOVE, es considerado de una calidad inigualable.
¿Y qué es el AOVE premium?
Pues aunque esta categoría como tal no existe para el Consejo Oleícola internacional, se utiliza para diferenciar los AOVE excepcionales, por el tipo de cultivo, la variedad de aceituna, el grado de madurez de la aceituna en el momento de la recolección, el envasado… Y, cómo no, sus propiedades organolépticas. Nos referimos con ello a la intensidad del frutado, los atributos del aroma y la complejidad del amargor y el picante. Estos factores deben estar en equilibrio y armonía para que el aceite tenga un sabor exquisito, como ocurre con nuestro aceite de oliva virgen extra premium.
De esta forma el AOVE premium se convierte en un ingrediente de lujo para muchos de nuestros platos. Y hay, sin duda, ocasiones perfectas para disfrutarlo, puesto que al ser un AOVE tipo gourmet, con unas características muy específicas, puede no ser la mejor opción para todo tipo de guisos o elaboraciones culinarias.
¿Ocasiones para disfrutar del AOVE premium?
EN CRUDO, ES IDEAL PARA ENSALADAS
El aceite de oliva virgen extra de cosecha temprana, como son los AOVE premium, se suele utilizar en recetas en las que predomine este alimento o en las que el objetivo sea ensalzar el sabor de otro alimento en particular. Por eso, para apreciar sus espectaculares notas de cata, es muy aconsejable consumirlo en crudo. Y, sin duda, su uso en ensaladas o platos fríos en general es la mejor opción. Así percibiremos todas sus cualidades plenamente.
PARA MAXIMIZAR EL SABOR DE EMBUTIDOS, QUESOS Y CARPACCIOS
Quesos, embutidos, carpaccios… son alimentos que nos gusta consumir solos. Pero, con unas gotas o un ‘chorreoncito’ de este tipo de AOVE, logramos reforzar su sabor y llevarlos al máximo nivel. Convertimos un aperitivo o entrante sencillo en una exquisitez. Toda una experiencia sensorial, sin duda.
PARA UN DESAYUNO SALUDABLE Y CON MUCHO SABOR
Si hay una ocasión perfecta para disfrutar de las cualidades de un AOVE premium es en el desayuno. Echarle al pan que más nos guste unas cucharadas de AOVE gourmet convertirán unas simples tostadas en una delicia, además sumamente saciante. Y, si las tostadas están acompañadas con otras delicias como jamón curado o salmón ahumado, el maridaje del AOVE será aún más prometedor.
EN SOPAS FRÍAS, EL TOQUE PERFECTO
En sopas frías, como gazpachos, ajoblancos o salmorejos, utilizar un AOVE de cosecha temprana es casi obligado. Estos platos tan tradicionales y ricos ven potenciado su sabor con ese poquito de aceite de oliva virgen extra por encima. Y, además, ganan en presentación.
PARA ABRIR BOCA CON UN POQUITO DE PAN
La degustación de AOVE premium en los restaurantes y gastrobares se ha convertido ya casi en un prólogo obligado. Mojar un poquito de AOVE con un pan esponjoso es, sin duda, otro delicatessen al que es difícil resistirse. Es un aperitivo buenísimo y también lo podemos hacer en casa para deleitarnos con su sabor y preparar el paladar antes del primer plato.


