Entre mayo y junio es el momento ideal para disfrutar de ciertas hortalizas de temporada, que, acompañadas con AOVE, resultan suculentas.
No es nuevo que el aceite de oliva virgen extra (AOVE) es el ingrediente imprescindible para potenciar el sabor y propiedades de muchos alimentos. Pero es que, además, muchas hortalizas y verduras y el AOVE forman un tándem perfecto, puesto que juntos dan mayor valor a sus nutrientes propios.
TOMATES CON AOVE, SENCILLO PERO EXTRAORDINARIO
Cortados en rodajas los tomates y les echamos un buen ‘chorreoncito’ de AOVE y una pizca de sal marina, para realzan su dulzor natural. Su estupendo maridaje radica en que las grasas saludables del aceite de oliva virgen extra actúan como vehículo conductor, integrando los jugos del tomate y potenciando el licopeno (un potente antioxidante que tiene el tomate).
¿Nuestro consejo? Mejor que los tomates estén a temperatura ambiente para que desplieguen todo su aroma y sabor. Y, respecto al aceite de oliva, opta por un virgen extra de calidad. Un AOVE de variedad picual aporta cuerpo y un toque de amargor interesante, mientras que un hojiblanca aportará un matiz algo más suave y afrutado.
CALABACINES A LA PLANCHA REGADOS CON AOVE
Los calabacines, asados a la plancha o cortados en láminas finas (a modo de carpaccio), van muy bien con escamas de sal y AOVE por encima. Estamos, una vez más ante una opción rápida, saludable y deliciosa.
Cortamos el calabacín en rodajas con un poquito de grosor, las doramos a fuego medio-alto con unas gotas de AOVE y, al emplatar, les echamos otro buen chorro de AOVE y sal al gusto.
¿Nuestro consejo? Podemos aromatizar los calabacines con hierbas frescas como cilantro o hierbabuena en el momento de servirlos. También puedes combinarlos con salsas frías como una salsa de yogur o vinagretas de ajo y frutos secos.
BERENJENAS AL HORNO, CON EL BRILLO DEL ACEITE
Cocinadas al horno, las berenjenas quedan melosas y perfectas al regarlas con un aceite de oliva intenso. Lograr ese tono dorado requiere controlar el aceite y el tiempo.
Hemos de tener en cuenta que las berenjenas actúan como esponjas. Por eso puede ser una buena opción preparar una emulsión con AOVE, un diente de ajo picado muy fino, sal, pimienta negra y una pizca de orégano o perejil y, con ello, pintar la pulpa de la berenjena con una brocha de cocina.
¿Nuestro consejo? Después de hornearlas durante 20 o 25 minutos, podemos mejorar el acabado visual añadiendo un hilo de miel al finalizar el horneado.
ESPÁRRAGOS SALTEADOS, CRUJIENTES Y JUGOSOS
Hechos a la brasa o salteados, la textura crujiente de los espárragos marida a la perfección con un buen chorro de AOVE en crudo. Para conseguir que los espárragos que queden crujientes por fuera y tiernos y jugosos por dentro, el secreto está en cocinarlos a fuego alto durante poco tiempo, sin hervirlos antes o tapar la sartén.
¿Nuestro consejo? Retíralos del fuego y sírvelos al instante. Si te gusto que tengan un punto refrescante, puedes echarle unas gotas de limón justo antes de comer.
ZANAHORIAS AL VAPOR, VITAMINAS + ANTIOXIDANTES EN ESTADO PURO
Ralladas en ensalada (si quieres que no pierdan una pizca de betacaroteno) o ligeramente hervidas al vapor, si además le añadres el AOVE crudo potenciamos sus fitoquímicos y vitaminas. Al cocinar al vapor, ablandamos la fibra para facilitar la digestión y rompemos la pared celular, liberando hasta un 75% de betacaroteno (que el cuerpo transforma en vitamina A).
¿Por qué es tan buena la combinación zanahoria+AOVE? Porque los betacarotenos son compuestos liposolubles y, para que nuestro cuerpo los pueda absorber y aprovechar al máximo, necesita grasa. Al acompáñalas con un chorrito de aceite de oliva virgen extra después de cocinarlas al vapor, logramos precisamente eso: asimilar mejor todos sus nutrientes.


